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La Boletina. Edición No. 98

Portada LB 98 Mayo2015

Mortalidad materna, una realidad silenciada

 

Foto: La Boletina/ Fide Avalos

Por Martha Vásquez Larios

Rosa, es de la comarca Llano Grande en Jinotega, cuando tenía siete meses de embarazo se empezó a inflamar, se le hincharon tanto los pies que no le entraban las chinelas y los anillos ya no le quedaban en los dedos.

Una vecina de la comunidad le dijo que se cuidara porque eso era peligroso y podía morirse si no la atendían a tiempo, que buscara ayuda en la Casa Materna de Jinotega, que ahí la atención médica era gratis y que hasta le daban albergue para que no estuviera viajando desde su comunidad.

Si Rosa no hubiese atendido el consejo de su vecina, lo más seguro es que hoy sería una víctima más de Muerte Materna.

 

La mortalidad materna

Es la muerte de las mujeres durante el embarazo y hasta 42 días después de haber parido de forma natural, por cesárea, o por un aborto, nos explica Ana María Pizarro, ginecóloga e investigadora.

La Organización Mundial de la Salud, OMS, coincide con esta definición y agrega que la causa debe estar relacionada o agravada por el embarazo, parto o puerperio o su manejo, pero no por causas accidentales.

Las causas de la mortalidad materna son: 

  • Por complicación del propio embarazo, parto o la manera en que es o no atendida la mujer por el personal médico.
  • Por placenta previa a la hora del parto. Es cuando la placenta crece en la parte más baja de la matriz o útero y cubre la abertura hacia el cuello uterino que es por donde debe salir el bebé. Esto le provoca hemorragia o sangrando vaginal abundante que no se puede detener.
  • Por aborto provocado, cuando la mujer, por distintas razones, interrumpe el embarazo de forma clandestina sin ningún cuidado médico por miedo a caer presa y se complica por hemorragia o se infesta. Según la OMS, el índice de muerte materna vinculado al aborto clandestino es tres veces más elevado que las vinculadas al parto.
  • Por hemorragia o infección después del parto o durante las seis semanas siguientes. Es la principal causa de muerte materna en Nicaragua.

La doctora Pizarro nos explica que las muertes maternas por infecciones y hemorragias no aparecen mencionadas como tal en las estadísticas nacionales pues a propósito el Ministerio de Salud, Minsa las enmascara señalándolas solo como muerte por hemorragia o infección, o bien las clasifica como causas desconocidas.

 

Así estamos en Nicaragua 

Es muy poca la información que el Ministerio de Salud proporciona sobre las mujeres que pierden la vida durante o después del parto. La doctora Pizarro nos explica que las muertes maternas por infecciones y hemorragias no aparecen mencionadas como tal en las estadísticas nacionales, pues a propósito este ministerio las enmascara señalándolas solo como muertes por hemorragia o infección o bien las clasifica como causas desconocidas. 

Añade que también hay muertes indirectas, que están asociadas al embarazo en una paciente con un problema de salud preexistente, por ejemplo las que padecen de cáncer, sida, hipertensión, diabetes, lupus o cualquier otra enfermedad que se agrava con el embarazo.

“En Nicaragua han dejado de incluirlas hace unos cuatro o cinco años, porque hay una orden directa de no ponerlas pues eso significa que estadísticamente las muertes maternas van a bajar artificialmente”, nos dice la doctora al referirse a la forma en que el Minsa maneja los reportes sobre mortalidad materna.

 

Los números hablan

Entre 2007 y 2012 Nicaragua registró más de mil 100 muertes maternas, según una investigación realizada por la Organización Panamericana de la Salud (OPS) las causas son las siguientes:

CUADRO ACA

 

Las infecciones que el Minsa registra como no especificadas, según la opinión de la doctora Ana María Pizarro, pueden ser infecciones que se dan después de un aborto, partos mal atendidos o complicaciones por accidentes durante las cesáreas.  Todas estas causas, incluyendo la hipertensión son situaciones que se podrían evitar si a los médicos se les entrenara para diagnosticarla, señala la doctora, quien a dedicado su vida profesional y personal a promover y defender el derecho de las mujeres a recibir una atención medica humanizada y de calidad. 

 

Son vidas, no simples números 

Mejorar la salud materna es uno de los ocho Objetivos de Desarrollo del Milenio adoptados por la comunidad internacional, incluida Nicaragua en el año 2000. El compromiso fue reducir la mortalidad materna en un 75% al llegar al 2015 y hasta el momento ha disminuido en un 45%. 

En el 2012 el Ministerio de Salud reportó 16 muertes maternas menos que las reales, pues eliminó las muertes maternas indirectas reduciendo abruptamente las estadísticas.  De la misma forma, en el 2013 reportó 12 muertes maternas menos, según estadísticas oficiales proporcionadas por funcionarios del Minsa a medios de comunicación, las que fueron analizadas por la doctora Ana María Pizarro. 

Este sub registro afecta no solo a las mujeres sino a toda la sociedad porque cuando se esconden las estadísticas no pueden haber políticas publicas apegadas a la realidad, porque todo esta guardado bajo llave. 

“Con estas estadísticas maquilladas no puede haber planificación en salud real porque no se conoce la verdadera situación del país. Una cosa es la propaganda y otra es la vida real y si no logramos tener un país real, entonces todo lo que hacemos será mucho más caro, tropezaremos con la misma piedra y nos equivocaremos una y otra vez”,  nos explica la investigadora. 

 

Las Casas maternas

Logo Red de Casas maternasLos movimientos de mujeres desde los años 80 demandamos la necesidad que el Estado, con la participación de la comunidad se hiciera cargo de crear condiciones para que las mujeres, principalmente las del área rural, dejaran de morir por causas vinculadas al embarazo y parto. De esta manera, en los años 80 nacen las Casas maternas, que son una especie de albergue donde las embarazadas que no cuentan con un hospital cercano a su comunidad, son atendidas para garantizar su buen estado de salud y que el parto se de sin problemas. Esto lo sabe bien Francisca Espinoza conocida como Panchita, quien junto a otras mujeres fundaron hace veinte años la Casa Materna Cihuatlampa en Jinotega.

“A  la Casa materna las mujeres llegan en el último trimestre del embarazo o a unos 15 días antes del parto, reciben atención médica diaria y talleres sobre autocuido y atención al recién nacido. Ellas mismas cocinan sus alimentos y asean el lugar”, nos cuenta Panchita.  

Cihuatlampa trabaja con el apoyo económico de la Asociación de Mujeres Nicaragüenses Luisa Amanda Espinoza, AMNLAE, y en alianza con el Minsa, quien provee de una enfermera obstetra para atender a las mujeres. Además de llevarlas a centros de salud o a hospitales, para garantizar una buena atención médica, nos dice la profesora Panchita. 

 

Niñas y ¿madres?

Para la Casa materna de Cihuatlampa velar por la salud de las mujeres y frenar la mortalidad materna va mas alla de atenderlas, es también no ignorar la realidad de la violencia sexual que ha provocado que solo el año pasado atendieran a 171 chavalas menores de 19 años, en cuenta dos niñas de 12 y 13 años de edad.

El trabajo coordinado entre instituciones del Estado como el Minsa, lideres comunitarios, organizaciones civiles y Cihuatlampa es un ejemplo importante para imitar en otras localidades del país. 

 

Marcha organizada por la Red de Casas Maternas en Jinotega. Foto: Cortesía RCM

Marcha organizada por la Red de Casas Maternas en Jinotega. Foto: Cortesía RCM

En Cihuatlampa cuando reciben adolescentes y niñas embarazadas producto de violación apoyan a la familia con la denuncia y se comunican de inmediato con la Comisaría de la Mujer y el Ministerio de la Familia, nos cuenta Panchita. “Pero muchas veces los familiares no quieren seguir con el proceso, nos dice, las denuncias a veces prosperan otras no porque el abusador se va de la comunidad”. 

Tambien se han planteado disminuir los embarazos en adolescentes mediante el trabajo con ellas y ellos.  “Les damos atención sicológica, hablamos de proyectos de vida, autoestima, y otros temas”, nos cuenta Francisca. Realizan trabajo comunitario con las chavalas y chavalos para mostrarles la importancia de su aporte en su comunidad, y con las adolescentes que están en el albergue también realizan charlas, conversatorios y otras actividades para informarlos y prevenir un segundo embarazo. 

 

La salud es un derecho

“Nuestro aporte en esta lucha empieza con la prevención para que no se asuman embarazos de alto riesgo que llevarán a la mujer a una muerte materna”, dijo orgullosa Panchita y agrega que el trabajo de las organizaciones comunitarias desde las casas maternas es indiscutible y de gran impacto en los hogares e influyen en el desarrollo de la comunidad.

A junio del año pasado, según el Gobierno central, existían 155 casas maternas funcionando en 134 municipios del país, de las cuales 62 fueron construidas por el Minsa, 71 por las alcaldías y 22 por otros organismos civiles. La meta del es construir una en cada uno de los 153 municipios de Nicaragua.

Las Casas maternas constituyen el cumplimiento del deber que el Estado tiene de garantizar una atención especializada para las mujeres embarazadas y no debería ser utilizada como propaganda partidaria, mucho menos ser vistas como una respuesta para garantizar que las niñas puedan llevar a termino un embarazo, restándole gravedad al hecho que esos embarazos son producto de violaciones sexuales. 

Ilustracion Cortesia PromsexDesde la sociedad civil y los movimientos de mujeres seguiremos demandando información clara, veraz y actualizada de parte del Minsa sobre la mortalidad materna y reconociendo el aporte que las comunidades organizadas hacemos.

Este 28 de mayo conmemoramos el Día Internacional de Acción por la Salud de las Mujeres en toda Latinoamérica, por eso las nicaragüenses demandamos atención especializada y humanizada para las embarazadas, que se aplique la política de protección a la niñez y adolescencia para evitar que sigan siendo violadas y embarazadas y la restitución del aborto para no condenarlas a una maternidad impuesta.

 

En el mundo

  • La materna mortalidad es la principal causa de muerte entre mujeres en edad reproductiva. Más de 1,500 mujeres y niñas mueren cada día en el mundo a causa de complicaciones relacionadas con el embarazo y el parto, más de la mitad eran causas prevenibles.
  • Un 99% de la mortalidad materna se da en países en desarrollo, o sea, los más pobres.
  • La mortalidad materna es mayor en las zonas rurales y en las comunidades más pobres.
  • En comparación con las mujeres de más edad, las jóvenes adolescentes corren mayor riesgo de complicaciones y muerte a consecuencia del embarazo.
  • Las adolescentes corren mayor riesgo de complicaciones y muerte a consecuencia del embarazo.
  • La mortalidad materna mundial se ha reducido en casi la mitad entre 1990 y 2013. 
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