Nacimos en 1990 a partir de la iniciativa de un grupo de mujeres convencidas de la necesidad de incidir en la opinión pública y en la vida política y social de Nicaragua con planteamientos feministas, para transformar las desigualdades que vivían las mujeres, jóvenes y adolescentes en sus vidas cotidianas.

Partiendo de la premisa “lo personal es político”, y  el cambio social está mediado por actitudes, valores y comportamientos de las personas; decidimos crear un espacio autónomo y pluralista donde se pudiera trabajar la agenda propia de las mujeres, jóvenes y adolescentes.

Nuestra experiencia en el movimiento de mujeres nos motivó a enfocar nuestra atención en adolescentes y jóvenes, por ser una población mayoritaria en Nicaragua y por compartir con las mujeres las mismas situaciones de subordinación, discriminación y violencia.

Con 25 años de trabajo hemos fortalecido nuestras estrategias para crear un entorno favorable al cambio social y fortalecer los movimientos sociales de mujeres jóvenes y adolescentes, y así apoyar su incidencia política hacia la construcción de la equidad entre las personas.